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Ideas Encontradas – López Obrador, ¿Liberal o Conservador?

  Ideas Encontradas 

  López Obrador, ¿Liberal o Conservador?

  Jaime A. Canta

 

En últimas fechas al candidato presidencial que lidera las encuestas en México, Andrés Manuel López Obrador, lo han empezado a calificar de político conservador aun cuando él mismo se considera agente de izquierda.

En la carrera presidencial mexicana hay otros dos contendientes que por ahora figuran en el segundo y tercer lugar, según la mayoría de las encuestas. Ambos candidatos, Ricardo Anaya y José Antonio Meade, que se han proclamado políticos de “centro”, ellos son postulados por sus partidos (y otros que los secundan) que públicamente se les ubica en la derecha de la geografía política.

¿Pero todo esto es cierto o es solo la creación de una imagen pública para orientar al electorado a tachar la boleta electoral en julio próximo en el espacio deseado?

Desde la desaparición de la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas, se acabó la guerra de las ideologías. Sin embargo, la cultura de los políticos veteranos como López Obrador, Meade y el estudioso Anaya, saben que manipular la vieja jerga ideológica aún funciona.

Veamos entonces quién de ellos es liberal y quién es conservador. Si partimos de una lógica práctica y no de la filosofía política para conocerlos, sus actos, sus antecedentes nos revelaran quién es el liberal y quién es el conservador.

Un par de elementos fundamentales de la vida pública que tienen que dominar los políticos es la política y la economía. Estos dos pilares nos pueden ayudar a aclarar que tan liberales son Anaya (segundo lugar) y Meade (tercero) y López.

Los dos primeros, Anaya y Meade, en el campo económico han apoyado consistentemente los cambios estructurales económicos en México. Han impulsado la liberalización del mercado en el país. López Obrador, por el contrario se ha opuesto por décadas a ello. Es decir, desde la visión económica predominante (capitalismo-liberalismo económico) López Obrador es conservador.

En el campo político, Anaya y Meade, han puesto todo su empeño en continuar la transformación del espíritu social de la Constitución liberal de 1917. Son, sin duda, un par de políticos conservadores que privilegian el beneficio privado y afectan el beneficio público. López Obrador en tanto, ha intentado detener políticamente los cambios legales que afectan a la población en general. Su posición ha sido políticamente liberal.

La gente de izquierda, términos que ya casi no se oyen y que lo más cercano a ello pudiera ser “activista”, es la que está con el pueblo y hace política por el pueblo. Antaño, los liberales solo eran de izquierda. Pero los políticos son corruptibles, por lo que quedan pocos de ellos de izquierda y muchos “izquierdistas” aliados a los dueños del capital.

Anaya y Meade en sus discursos de precampaña y en la campaña que ya viene, seguirán jugando al izquierdista. Al político que está con la gente pero que al llegar al poder la abandona irremediablemente por sus compromisos económicos.

López Obrador ha dado muestras de lo que puede hacer por la gente, como ocurrió cuando fue jefe de Gobierno del Distrito Federal. Sin embargo, los programas sociales que creó y apoyó en su momento hoy en día no son actos exclusivos de la izquierda, se pueden encontrar en países tradicionalmente de derecha como los Estados Unidos.

Para los que desean un gobierno de izquierda en México, en julio próximo podrán arriesgarse y votar por Andrés Manuel López Obrador con el propósito de ver un cambio económico y social a favor de todos.

Ya muchos mexicanos en el 2000 tuvieron la esperanza de un cambio político, económico y social con el derechista Vicente Fox que decepcionó a casi todos, excepto a la gente del poder económico y político. López Obrador es, pues, la posibilidad de un gobierno diferente.