Redacción 14 septiembre, 2018

  Ideas Encontradas

  Trata de Blancas: Tijuana Sumergida en la Colusión y Disimulo de las Autoridades

   

 

La leyenda negra de la ciudad de Tijuana sigue vigente. Las autoridades y los medios de difusión la ignoran convenientemente, pero aún existen en Tijuana cientos de establecimientos para adultos donde trabajan unas mil 500 prostitutas y homosexuales, entre las primeras niñas secuestradas y explotadas sexualmente: las victimas de los pedofilos.

La trata de blancas, o particularmente la explotación sexual de menores, tiene como uno de sus destinos Tijuana. En California desde hace años se organizan “tours” clandestinos y visitas individuales programadas para el turismo sexual y las autoridades locales, coludidas con proxenetas y lenones, logran ganancias económicas a cambio de proteger tal negocio ilegal.

El tema se ha tratado hasta en la televisión abierta de Estados Unidos y la Agencia Federal de Investigación (Federal Bureau of Investigation, FBI) ha intervenido, detenido y llevado a juicio a estadounidenses que han violado la ley de su país que prohíbe que sus ciudadanos practiquen actos de pedofilia también fuera de los Estados Unidos.

La oficina de la Organización de la Naciones Unidas en México ha informado reiteradamente desde 2011 en base a su “Diagnóstico nacional sobre la situación de la trata de personas en México”, que Tijuana junto con otros ciudades fronterizas y destinos de playa como Cancún, Puerto Vallarta y Acapulco, son los puntos donde predomina la explotación sexual de menores.

Pese a que existe la Ley para Prevenir y Sancionar la Trata de Personas desde 2012, pocos son los individuos castigados por la explotación de menores, y ningún propietario de establecimientos de entretenimiento para adultos ha sido procesado.

El tema de la explotación de menores en las calles, los bares y los locales con espectáculos desnudistas es tabú en los medios de difusión de la ciudad. Los dueños y los directivos de los medios electrónicos e impresos, como las autoridades investigadoras desdeñan sospechosamente hacer indagaciones a fondo al respecto donde se aclare la red delincuencial, cómo opera y quiénes la controlan.

Sin embargo, ha habido administraciones municipales que recientemente han querido promover a la ciudad resaltando el entretenimiento para adultos subrayando la frase “la coqueta Tijuana”. La excusa: recaudación de impuestos. El fondo: el apoyo económico a campañas políticas por parte de los dueños de los negocios para adultos.

Mientras tanto en los últimos años se han incrementado en la ciudad el número de niñas y adolescentes desaparecidas, incluyendo chicas de escuelas reconocidas en la localidad. Lo anterior ha provocado que cientos de escolares se manifiesten en la vía pública para reclamar a las autoridades la localización de sus compañeras.

Pese a que el asunto de la explotación sexual de menores es muy serio, las autoridades municipales y estatales prefieren no tocarlo especialmente ahora que se aproxima un periodo electoral para renovar posiciones políticas locales.

Los funcionarios, en cambio, han emprendido una campaña de divulgación de “acciones y resultados”, principalmente a través de los medios de difusión como obvia pre campaña electoral y por el temor de perder más puestos públicos como sucedió en la contienda federal de julio pasado. La vida de las menores no es su prioridad.