Redacción 7 septiembre, 2018

Ruedo Político 

ADÁN DIEZ DE BONILLA  

El repentino interés de tener un mayor acercamiento con los ciudadanos y figurar en las redes sociales, por parte del alcalde Juan Manuel Gastélum Buenrostro, es síntoma inequívoco del temor a perder la elección estatal en el 2019.

Al inicio de su gestión, Juan Manuel Gastélum y/o “El Patas” se enfocó solo en concretar sus negocios, pues los de Acción Nacional en Tijuana, tenían seis años de no “gobernar”.

El desinterés mostrado hacia sus gobernados, cobró factura en el pasado proceso electoral del 2018. Los más soberbios aseguran que la elección local de 2019, será diferente, pero el efecto MORENA aún sigue vigente.

Sin embargo, Julián Leyzaola, es quien realmente tiene la oportunidad de ganar la elección en Tijuana el próximo año. En el gobierno estatal MORENA es quien sin duda tiene la ventaja.

El daño ya está hecho, la soberbia de “El Patas” y de su equipo de colaboradores encabezado por Víctor Lagunas Peñaloza, llevarán al PAN a la derrota electoral el siguiente año.

Por la misma ruta va Francisco “Kiko” Vega de Lamadrid, quien se perfila como el gobernador panista que pactará la entrega del poder a MORENA, pues los bajacalifornianos están hartos de los abusos cometidos por los albiazules.

El PAN está a punto de entregar el gobierno estatal que como oposición ganaron legítimamente en julio de 1989. Es que tan solo en 30 años, los albiazules se convirtieron en todo aquello que antes le criticaron al PRI.

De ser ciertas las acusaciones en contra de “Kiko” Vega, a quien se le achacan decenas de negocios al amparo del poder, con dinero público, su única salida es la de entregar el poder a MORENA, a cambio de su libertad.

Hasta donde se alcanza a ver, al PAN no le alcanza para un triunfo en la gubernatura, “Kiko” Vega ha generado una honda fractura en el partido, en esas condiciones al albiazul no le alcanzaría siquiera para ganar un municipio.

La situación de inseguridad, más de tres mil ejecuciones en Tijuana (en los últimos 18 meses), los problemas del suministro de agua, la carencia de servicios, son factores que le restan simpatías a los panistas.

Además, dentro de Acción Nacional, no hay un liderazgo que sea capaz de reagrupar a los panistas, las alianzas hechas con otros partidos en elecciones anteriores, generaron fracturas irreconciliables.

En el PRI no andan mejor que los albiazules; ahí se han registrado traiciones en una elección local y en la otra federal también, por más que hablen de la “unidad partidista”, existe solo en retórica.

Los ciudadanos están hastiados de los abusos cometidos por los panistas, priistas y todos aquellos que llegan al poder para servirse y no para procurar el bien común.