El Blockchain, una revolución de internet al mundo real

Saul Ameliach:”La tecnología Blockchain llegó para cambiar al mundo”. El Ingeniero en Información y experto en EDI (Estrategias Digitales

Una tecnología cada vez mejor vista por empresas de todo el planeta.

Saul Ameliach:”La tecnología Blockchain llegó para cambiar al mundo”. El Ingeniero en Información y experto en EDI (Estrategias Digitales Integradas) ha dejado claro que la tecnología que rige a las criptodivisas es toda una revolución que apunta a alterar por completo el paradigma de la economía.

En el ámbito del Fintech, este mecanismo está consiguiendo una relevancia supina. Este área, que abarca las actividades mediante las cuales los negocios aplican las tecnologías de información y comunicación para la creación de servicios financieros, está normalmente constituida por startups que quieren hacerse hueco entre la gran competencia de las empresas mayores y que, inevitablemente, se han rendido a las bondades de esta nueva forma de dinero.

 Empresas como Revolut están aprovechando el filón de las criptodivisas para potenciar su negocio. En su caso, se permite el intercambio casi instantáneo en Litecoin, Ethereum o, por supuesto, Bitcoin, para que sus clientes puedan conservar sus criptomonedas o transferirlas a otros usuarios como forma de pago.

No solo como forma de hacer negocio, sino como planes de futuro. El Desarrollo bajo tecnología blockchain en la industria es algo que cada vez se está haciendo más evidente. El crecimiento de las monedas virtuales más importantes, como el ya citado Bitcoin, y su adentramiento en negocios tanto online como offline están consiguiendo que la idea de aprovechar este concepto para crear una moneda propia no sea algo descabellado.

Hace poco tiempo, Kodak decidió dar el salto. Entró de lleno en el blockchain para dar forma a su propia criptomoneda. ¿El resultado?, una subida del 120% en Wall Street tras anunciarse públicamente su estrategia. Situaciones como esta refuerzan que esto no apunta a ser un fenómeno pasajero, sino una tendencia con vistas a establecerse como un estándar en el sistema monetario de todo el planeta.

A través de sus ponencias y en su propio blog, Saul Ameliach insiste en esta idea dejando un mensaje bien claro: Bitcoins la moneda del futuro. Su valor es algo que todavía demuestra cierta volatilidad, de hecho a finales de diciembre tuvo una notable caída que llegó a preocupar a los inversores, pero por el momento se mantiene férreo, por encima de los 10.000 euros por unidad.

Pero no es su valor lo que los convierte en algo tremendamente atractivo (que también). Es su sistema de obtención, la seguridad que los envuelve tanto a la hora de generarlos como a la hora de realizar transferencias con ellos. Todo está tremendamente protegido, blindado entre usuarios, garantizando la privacidad y la interacción directa, sin intermediarios ni agentes que encarezcan las operaciones por gastos relacionados con trámites y gestiones.

Cómo se obtienen Bitcoins

La obtención de estas criptomonedas se realiza a través de lo que se conoce como el minado. La minería virtual es, realmente, no un proceso de creación, sino de descubrimiento. Equipos informáticos de todo el mundo trabajan constantemente para resolver unos algoritmos matemáticos que contienen una serie de claves de cifrado.

A través de este sistema se consiguen las monedas, pero también se procesan las transacciones, se garantiza la seguridad de toda la red y se consigue que todos los que participan estén sincronizados. La peculiaridad de este método es que no es algo centralizado, sino que se encuentra repartido por infinidad de equipos de todo el mundo que operan sin que haya nadie controlando la red. Así, todos los que aportan su granito de arena y realizan una cantidad determinada de trabajo, reciben a cambio una unidad de Bitcoin.

A su vez, el blockchain es un sistema de contabilidad que alberga todas las transacciones que han sido procesadas y permite verificarlas. Todos los registros que almacenan los bloques de esta cadena (recordamos, blockchain significa “cadena de bloques” en castellano) están conectados entre sí y, a la vez, cifrados para proteger al máximo las transacciones que se han llevado a cabo.

Mediante este concepto y esta metodología, la popular criptomoneda ha conseguido dar forma a todo un entramado de usuarios que trabajan constante y duramente para preservar su seguridad y, a cambio, logra movilizar constantemente las unidades de Bitcoin tanto en movimientos de compra y venta como a consecuencia del trabajo de la minería.

Parece un mundo complejo y poco fiable, pero es precisamente su fiabilidad y robustez lo que está llevando a numerosas empresas a apostar por esta vía de cara al futuro. Cada vez hay más alternativas al Bitcoin, con grandes entidades detrás y todo un prometedor futuro por delante; dejando muy claro que este es el camino a seguir y que, en unos años, es algo que apunta a quedar completamente normalizado.

El impacto de esta tecnología está revolucionando por completo  la industria, pero también el ámbito doméstico, donde cada vez se está adentrando más.